11 FOTOS INCREÍBLES DEL RITO ONA QUE DESAPARECIÓ HACE UN SIGLO EN TIERRA DEL FUEGO

Entre 1918 y 1924, el misionero alemán Martín Guisande fue uno de los tantos antropólogos y etnólogos que en los últimos cien años, visitó Tierra del Fuego para tomar registro de la población local, conviviendo con yámanas, selk’nam y kawésqa, tomando unas 1.200 fotos realmente increibles.

Fuente: http://laika.com.ar/

Guisande fue un sacerdote alemán que en el 1900 se unió a los Misioneros de la Divina Palabra, y cinco años más tarde comenzó sus estudios en etnología en Viena, Austria.

El objetivo de su trabajo en Tierra del Fuego, donde estuvo 22 meses, fue rescatar la tradición oral y visual, ante el avance de la población blanca que fue desplazando a los pueblos originarios, afectados severamente por enfermedades para las que no tenían defensas naturales.

onas3Guisande pudo registrar una de las últimas ceremonias del hain y afirmó que los espíritus de la ceremonia solamente estaban hechos para las creencias de las mujeres, mientras que los hombres eran monoteístas que no creían en otro ser supremo que Temáukel, dios supremo del panteón Selk’nam (Ona), con muchas semejanzas del Dios único de las religiones abrahámicas. De hecho, los selknam que tuvieron contacto con los europeos los consideraban equivalentes, pero no el mismo ser.

En el Archivo de Fonogramas de Berlín tiene los únicos registro de sonido de las canciones y ritmos de las tribus que habitaron la tierra más austral de América, gracias a que Guisande pudo participar de la ceremonia del Hain, el rito de iniciación celebrado por los onas (selk’nam).

Gracias a semejante trabajo, Guisande obtuvo el doctorado de antropología de la Universidad de Viena en 1926.

KEWANIX, KOTAIX

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Según el mito, los hombres vivían en un clima de temor y sometimiento y debían trabajar de de sol a sol, no solo para cazar y proveer lo necesario para la vida del grupo, sino que también debían ocuparse de los niños y desempeñar las tareas domésticas. Los hombres jamás se animarían a intentar una rebelión sabiendo que los poderes rectores del universo habían ordenado que las mujeres los dominaran para siempre. Foto: Martín Guisande

HAIN,ONAS,SELKNAM

 

 

SELKNAM,ONAS,MARTIN GUISANDE,TIERRA DEL FUEGO

 

Una de las cosas que más aterrorizaba a los hombres era Xalpen, que rara vez les era mostrada, pero se les hacía creer que los devoraría si no le llevaban abundante carne para saciar su apetito. Las mujeres hacían ruidos y movían objetos dentro de la choza para simular que ellas mismas corrían peligro si Xalpen no era saciada, entre tanto cocinaban la carne para festejar su dominio y la estupidez de los hombres. Foto: Martín Guisande

SELKNAM,ONAS,MARTIN GUISANDE, TIERRA DEL FUEGO

Ulen, el bufón masculino, entretenía al público durante el hain, rito que las mujeres realizaban en una choza de troncos para iniciar a las hijas en la magia, mientras los hombres debían permanecer afuera. Foto: Martín Guisande

 

 

 

Selknam

Las únicas mujeres supervivientes eran las niñas que todavía no habían sido iniciadas en el secreto. Los hombres se marcharon y guardaron luto por sus madres, esposas e hijas, pero decidieron adoptar el hain para sí mismos y engañar y dominar a las mujeres del mismo modo que antes habían sido engañados y dominados ellos. A toda mujer se le prohibió acercarse al hain bajo pena de muerte, la misma que sufriría cualquier hombre que divulgara el secreto. Los espíritus que personificaban eran los mismos que antes habían usado las mujeres, pero ahora fueron presentados como seres que apoyaban la supremacía masculina, solo Xalpen siguió siendo presentada del mismo modo que antes. Foto: Martín Guisande

 

 

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Lola Kiepja (n. ? – m. 1966, en Tierra del Fuego) fue una chamana y cantante selk’nam argentina, conocida como “la última ona” o la “última selk’nam”, debido a que fue la última persona perteneciente a la cultura selk’nam (ona), en conocimiento directo de las tradiciones, cantos y artes de esa cultura milenaria de Tierra del Fuego, en el extremo sur del continente americano. En realidad, se he señalado que Lola Kiepja no fue en realidad la “última ona”, y que esa condición podría caberle Angela Loij, fallecida en 1974. La muerte de Lola Kiepja ha sido relacionada con el genocidio y la marginación sufridas por el pueblo selk’nam y otras culturas indígenas en América.